24 mayo 2009

Soledad acompañada...




Mirada errante y desganada ante las preguntas, muchas veces sin sentido, de gente que no quiere molestar, que genuinamente quiere saber de mi; la barrera invisible que hoy me separa del resto, que yo odio y que mantengo por mi seguridad, para mantener mi encierro…Yo hice de este mi refugio una prisión, prisión en la que trato de fortalecerme en la que trato de sostener las bases de lo que creo era mi vida, prisión que me ata a una realidad de la que no quiero ser parte. El abrazo de mi madre, la complicidad de mi hermana, el humor de mi padre, los que me quieren, los que ya no, el que hace daño sin intención, el que ayuda con voluntad y siempre yo, para boicotear cualquier acercamiento con ilusiones de bienestar o decaimiento. Yo y esa sensación de que esto es lo que es, y que el cambio que espero lo tengo que gestar, yo y mi certeza de que estoy sola, tan rodeada de gente. Yo y mi sueño de libertad.